Cómo ser un experto en nada en diez pasos

Cómo ser un experto en nada en diez pasos
5 comentarios

Cuando ocurre una desgracia de dimensiones como la del niño al que tratan a estas horas de sacar de un pozo, y recordamos la proeza en Chile cuando salvaron la vida de 33 mineros tras 17 días, nos quitamos el sombrero ante todos esos profesionales cuyo fin es el de salvar vidas.

Cada oficio tiene su motivo para sentir orgullo pero hay excepciones para esos profesionales capaces de curar o aliviar el dolor, que por más que lo intentemos, no se pueden equiparar a quien se sube a un escenario para decir de carrerilla un discurso repetido hasta la saciedad.

Expertos en todo menos en humildad

Y con lo del discurso me refiero a esos expertos en todo y en nada, una vez más. El problema radica cuando un trabajador que dice estar mejorando en su carrera, pasa más tiempo oyendo cantos de sirena que al pie del cañón.

Jugarse la vida por otro, obviamente no podemos ni sabemos hacerlo todos, pero por poner un símil salvando las distancias; si trabajas con personas y buscas que reciban lo mejor de ti, ¿por qué te pasas el día mirándote en el espejo de los que se creen expertos y se ganan la vida en conferencias que son una réplica de otra?

¿Para cuándo la moda de las conferencias donde potenciar la humildad y trabajar en equipo

Se ha puesto de moda ofrecer charlas sin importar el sector al que pertenezcan estos sabios. Seguramente sólo un 10% sabrán de lo que hablan, el resto tiran de anécdotas y de frases que leemos en las tazas y los sobres de azúcar.

Convertirte en uno de esos expertos que congregan a mucha gente es fácil. Detrás hay mucho marketing y otras cuestiones que existen desde que el mundo es mundo

Llegará un día en el que un trabajador pasará más tiempo acudiendo a estos eventos para formarse que en su empresa desarrollando su trabajo y dando lo mejor de sí mismo y al resto del equipo.

Trabajar en equipo es lo que están desarrollando en estos momentos en Málaga. No hay un protagonista. Todas las piezas son fundamentales, todos los profesionales son expertos y necesarios. Probablemente ellos sean merecedores de más aplausos y están ofreciendo más lecciones cada día, que esos bustos parlantes.

El valor de ser uno mismo, de encontrar tu estilo y de inspirarte en tu entorno y no en escenarios irreales

Intentar copiar el sistema o el modelo de alguien que al poner su nombre en Google te aparece una bonita foto y una cantidad de ciudades que ha visitado, no le convierte en merecedor de una sapiencia mayor que la de tu compañero o tu jefe al que ves a diario.

Las empresas necesitan resultados, necesitan equipos que sean equipos, no que se limiten al postureo en las redes sociales.

Y los clientes quieren ser tratados con respeto y con atención plena. Quizás, en algunos sectores, sea hora de bajar de la nube y de dejar de endiosar a una minoría para aprender de quien ves a diario y se sienta a tu lado.

En el título ponía 10 pasos, pero para ser un experto en nada no se necesita más que uno: crear un discurso que diga lo que todos queremos oír, hablar en un tono alto, contar algún chiste y compartir anécdotas más o menos graciosas de cuando trabajabas, y creer que tu método es mejor que el del tipo de Estados Unidos al que se lo copiaste.

Imagen|Pixabay

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Comentarios cerrados
    • interesante

      Hola Joana,
      llevo tanto tiempo dándole vueltas a lo que tú, de forma tan clarita has puesto en tu artículo que leerlo me ha dejado boquiabierto. Inmediatamente va a parar a mi Evernote como referencia importante.
      Yo a todos estos gurús de la nada, sobre los que te preguntas... Con tanto tiempo para los saraos... ¿Cuándo realmente aprenden y ejercitan y se embadurnan de realidad para llegar a tanta sapiencia? Porque, a mí al menos, ejecutar me consume muchísimo tiempo.
      Decía que a todos estos gurús y a los que pagan la entrada por verles les etiquetó como los happy 2.0.
      Y tengo que hacer con ellos auténticos ejercicios de contención para ver su "aportación de valor" con respeto. La única fórmula que he encontrado hasta la fecha ha sido asistir a todo esto como una especie de teatro o espectáculo. Hay una obra más o menos trabajada, resultona, entretenida... Y la gente va a verla (curiosamente en horario laboral) y paga de la misma forma que pagaría por ver un concierto o una peli.
      En fin. A la postre coincido con Joel en el sentido de que si hay alguien que lo ofrezca y alguien que lo pague... Allá películas. Por muy incomprensible que a mí pueda parecerme.
      Gracias por el artículo.

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    • Avatar de valor20 Respondiendo a valor20

      Hola valor20:

      Leí tu comentario ayer y se me dibujó una sonrisa, porque no estamos solos, somos un gran número los que consideramos, como bien dices: un espectáculo esto de las conferencias de expertos.

      Me ha gustado ese apunte de que los trabajadores vayan en horario laborable y que paguen :) como si fueran a ver un concierto o una película.

      En una ocasión, me ofrecieron trabajar gratis en un evento de estas características, cuando vi el cartel llamó mi atención que conocía a todos los conferenciantes por presentar algún formato en televisión.

      ¿Qué ocurrió? Que la empresa-consultora no reunió a público suficiente y no disponían de dinero para pagar a esas estrellas: "Tú no sabes lo que cobra el señor x...", me dijeron.

      En fin, aquello se canceló cuando ya se había publicitado y movido por redes sociales.

      Afortunadamente para todos, puesto que las entradas podían arruinar la economía de una familia media (si es que eso existe) y trabajar gratis no me seducía.

      Después de la anécdota de abuelita cebolleta, también coincido contigo en algo esencial: si uno no pisa la calle es imposible que crezca a nivel personal ni profesional, es lo mismo que ocurre con algunos miembros de la comunidad universitaria.

      Para enseñar hay que vivir, experimentar y sobre todo, escuchar a otros. No a ti mismo frente al espejo de tu ego.

      Obviamente, existen profesionales que de vez en cuando participan en alguna charla o conferencia y son bien recibidos, porque hay que aprender de todo y de todos, pero convertirlo en profesión ya es algo peculiar.

      En todo caso, como bien dice Joel si hay alguien que está dispuesto a pagar...

      Gracias a ti por leer y por tus aportaciones.

    • ¡¡¡jajajajaja!!!!

      Tiene tela, Joana, y mucha.

      Hay un dicho que lo resume muy bien: "El niño que es llorón y la mamá que lo pellizca". la gente tiene Joana, lo que busca. Hay quienes viven del postureo y hay quienes hacen que estos vivan del postureo.

      Hay personas que hacen su vida y se sienten muy bien con esto. Y hay otros que lo han convertido en una oportunidad de negocio y le sacan beneficio.

      ¿Criticable? No, porque tienen su público... y de eso van los mercados. "Cada oveja, con su pareja."

      Lamentablemente la sociedad de hoy en día está premiando mucho más el postureo. Si no me crees, mira el montón de "celebridades" que están ganando cifras millonarias haciéndolo.

      Otra cosa somos los que preferimos aportar valor en la vida real, aunque tengamos que decirle a un cliente las cosas que no le gustan para hacerle abrir los ojos. Esa es otra historia.

      Tan malo es el que se sube a un escenario sabiendo que no tiene nada que aportar como el que se sienta enfrente de él sin la intención de aplicar lo que está escuchando en su vida diaria.

      Pero alguna razón tendrán. ¿Cuestionable? Ciertamente... pero mira... formas de matar pulgas hay muchas.

      Besitos!

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    • Avatar de joelpintoromero Respondiendo a Joel J. Pinto

      Buenos días, Joel.

      Creo que la gente no busca ese tipo de eventos. De hecho, a muchos de ellos relacionados con el desarrollo personal les invitan a ir las empresas y tengo conocimiento de que el personal no sale contento, más bien asombrado de la labia de algunos para vender humo.

      Como dijo Rato, por lo visto: "Es el mercado, amigo" y si hay negocio, ganan dos y otro sufre las consecuencias: no aprender nada.

      Si como referentes tengo a Leonardo Da Vinci y a Nikola Tesla, junto con cualquier anónimo profesor o vecino que me pueda dar una lección sin previo pago, entenderás que no comparta la primera parte de tu reflexión.

      Soy publicista, y conozco el mundo del postureo, un mundo que ni me atrae ni me seduce ni me interesa. De hecho me inspira ternura que me digas "si no me crees mira..." Estoy presente en Internet cuando había dinosaurios :)

      Pero yendo a la parte positiva: Prefiero aportar (como tú)

      La demagogia o repetir lo que otro dijo no me dejaría con la conciencia tranquila.

      Si he impartido una charla la he preparado a conciencia pensando en los asistentes, no en mi cuenta corriente.

      Ni experta ni gurú, siempre aprendiendo, como tú. Besos mil.

    • Siempre se ha dicho que el marketing es lo que hace triunfar cosas malas y fracasar cosas buenas

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