¿Internet mató al videoclub?

3 comentarios
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Como decía la canción que encabeza el post, el “video mató a la estrella de radio”, ahora internet, sobre todo la banda ancha,¿ha venido a matar al videoclub? Sin duda este es el modelo de negocio que se ha visto más directamente afectado por las posibilidades que ofrece internet, descargas legales, ilegales, paralegales, alegales…

Pero lo que mata realmente al videoclub ¿es simplemente la evolución tecnológica que lo va dejando atrás?, como antes quedo atrás la industria del pergamino cuando se inventó el libro. La única salida que tiene el negocio de alquiler de vídeos parece internet y no veo en España muchos videoclubes virtuales, pero sin embargo no veo tampoco nadie que se haya planteado la solución que planteo al final del artículo, el videoclub a domicilio.

El negocio de los videoclubs tuvo un considerable auge con la llegada del DVD, que no se replicó con la llegada del Blue Ray, a pesar de su sensible mejora de la calidad, aparecían por doquier máquinas que te permitían alquilar y devolver películas a cualquier hora y con la máxima privacidad. Pero ahora el negocio pasa por un mal momento ¿porque?

¿Es culpa del top manta?


Sin duda el top manta le puede haber afectado, pero yo sinceramente sigo prefiriendo gastarme dos euros en alquilar una película por medio día que comprármela por cinco euros exponiéndome a que la película sea una muy mala grabación, en la que hasta se oye estornudar al que graba; porque muchas de las películas del top manta no son más que eso, ya que salen antes de que se edite el DVD. No debería ser esa su principal competencia, no al menos si el usuario es mínimamente exigente.

¿Es culpa de las descargas por internet?


Podría parecer que si. Pero tampoco es muy razonable, por muy buena conexión que tengas, seguro que te lleva algo menos ponerte los zapatos y bajar al videoclub más cercano que descargarte una película, más aún si tenemos en cuenta que es más que probable que después de un buen rato descargando nos encontremos con que la película no era la que esperábamos, o que se oye al mismo filmador constipado. Desde luego no es más cómodo bajarse la película que bajarse a por la película. Aún así seguro que tiene eso parte de culpa.

¿Entonces de quien es culpa?


La culpa, como ya señalaba el ilustre pensador Rober Bodegas en una columna en un periódico que no he podido enlazar, es del insultante anuncio que te ponen al inicio de cada película. Un anuncio que no se puede saltar, que es largo, y que te recuerda a tí, que junto a los que van a comprar las películas a los grandes almacenes, eres el único público que paga, que la piratería está mal, que tu no le robarías la cartera a tu madre…

Ese sólo anuncio tiene un efecto muy pernicioso sobre el inconsciente, de tal forma que te entran ganas de rippear el video, cortarle ese anuncio y subirlo a internet para que lo descargue cualquiera.

De momento una buena alternativa, sencilla y económica sería ofrecer un servicio a domicilio que funcionase de la siguiente manera:

A través del teléfono o de internet se encarga una o varias películas, se admiten pedidos hasta cierta hora y se hacen repartos a un horario determinado, pongamos que de 20:00 a 22:00, de tal manera que sabes que entre esas horas te llegará la película a casa. Así el videoclub puede organizar el reparto (se supone que funciona a nivel local en un área no demasiado extensa) y si alguien desea que le lleven la película en un momento determinado, o se le cobra un sobrecoste por el trato VIP, o baja a por ella él mismo como hasta ahora.

Otra fórmula sería ofrecer el visionado a través de internet, o un servidor para descargarse legalmente la película; pero es una alternativa más compleja y costosa y en España el video en streaming y las descargas, todavía no le hacen sombra a la comodidad y rapidez de lo planteado antes.

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Comentarios cerrados
    • interesante

      Estuve trabajando en un videoclub. Como siempre, la respuesta es complicada:

      1- Las productoras: Cobrando 60€ o más por un producto que el público podía tener por 18€. 2- Los anuncios: Como bien apuntas. 3- La SGAE: Hubo también un marrón con ella y el videoclub añadió un impuesto "nuevo" a los ya típicos. 4- Los canales de televisión: Cada vez que se inauguraba un nuevo canal, el videoclub sufría un bajón del que se recuperaba en 6-7 meses. Hace años se inauguraba un canal muy de vez en cuando, pero en los últimos años con las privadas, y ahora con la TDT, ha sido una avalancha, eliminando esos 6 meses de margen. 5- La piratería: Si, sale una peli en el cine. Está 3 semanas en cartelera. 1 mes después sale en DVD, la ofreces como novedad y el cliente te escupe que "eso lo vió descargado hace 2 semanas", y te pregunta si "realmente" no tienes alguna novedad. Pierde la confianza en ti y no vuelve.

      La piratería ofreció algo que casi ningún videoclub pudo ofrecer, y que es la causa FINAL de la desaparición de los videoclubes: La gente podía tener la película que quería CUANDO quería. Ya no te las encuentras nunca todas alquiladas. Ya no tienes que ir corriendo 24h rápido, mañana no tengo tiempo de devolverla. Algo que los videoclubs, a 60€ la película para alquilar y sin posibilidad de "reciclar", no podían ofrecer.

      La alternativa real es el "videoclub online", como el de Ono, como el de imagenio, pero con fondo (ahí falla ono) y a precios razonables (allí falla imagenio).

      Es culpa de las descargas de internet? Si. Éstas abrieron una nueva necesidad que el modelo tradicional no podía suplir. Lo malo es que tampoco existe, todavía, una alternativa decente. Y eso que han pasado años!

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    • Avatar de darkcore Respondiendo a darkcore

      Pues muy interesante. Muchas de esas cosas no las sabía.

      ¿Y qué marrón fue ese con la $ga€?

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    • Avatar de 1044 Respondiendo a Goblin

      Para entender lo que pasó con la SGAE es necesario entender qué hicieron las distribuidoras.

      Antiguamente, con el VHS, un videoclub compraba una película para poder alquilar de 60 a 90€. Y esto le garantizaba 3 cosas: - Mayor calidad de la cinta, para resistir el "tute" del alquiler - Una ventana de "exclusividad" de 3 a 6 meses ( es decir, entre que salia en Cine hasta que salía a la venta directa, había un periodo donde la película sólo se podía alquilar) - Derecho a alquilar la cinta.

      Con la aparición del DVD dejó de existir uno de los motivos: Mayor calidad de la cinta. Pero los precios siguieron igual.

      Con la aparición de la piratería, dejó de existir la ventana de publicidad: No tenía sentido demorar tanto la aparición de las películas. La primera en hacerlo fué Buenavista y de ahí la siguieron todas. Al principio, como una película salía a la vez en venta directa y alquiler, prácticamente se igualaron los precio, pero en pocos meses todo se quedó donde estaba. Venta a 12-18€, alquiler a 60-90€.

      Así que sólo quedó un motivo para justificar la diferencia de precio: El derecho a alquilar la película. Eso se tradujo en que la SGAE puso al instante su ojo sobre el sector. Al principio se llegó rápidamente a un acuerdo con las distribuidoras y, de ese "plus" que pagaba el videoclub, la SGAE se cobraba lo suyo.

      Pero al final la incidencia de la piratería, las nuevas televisiones y la falta de visión de las distribuidoras, regalando "grandes estrenos" por 1,5€ con el periódico, provocó un hundimiento general. Entonces esas mismas distribuidoras optaron por el "sálvese quien pueda": Intentar sacar los mismos beneficios aún ahogando un sector entero.

      También hubo otro "problema". Si la misma película salía a la vez a la venta directa por 12€, y para el videoclub por 70€ y además la película a la venta directa lleva más contenido extra y una carátula más atractiva, para muchos videoclubs ese "derecho" a alquiler les sangraba. Y optaron por empezar a comprar películas destinadas a la venta directa. Fué ahí cuando empezó a aparecer la franja "Autorizado el alquiler de esta película", "Película exclusiva para su venta" o incluso el anuncio de "esta película ha sido producida sólo para venta directa, si la ha alquilado llame al número XXX XXX XXX denunciando al videoclub y se le premiará".

      Llegó el punto de renovar el convenio SGAE-distribuidoras y éstas se negaron a seguir pagando a la SGAE, pasando este "cánon" a los videoclubes, si querían. Nadie avisó de eso. Esta negativa se debió por dos motivos, uno lógico que había muchos videoclubes que compraban las películas sólo para venta directa, para alquilar, lo que obligaba a las distribuidoras a "vigilar" esta conducta, y otra, que estaban en una política de "sálvese quien pueda": Ahorrarse ese dinero en cada película cobrando lo mismo al videoclub significaba más beneficio por cada película sin coste.

      Por contra, antes de empezar a negociar con los videoclubes, la SGAE presentó una querella contra un videoclub diminuto de Valladolid ( 30m2, creo, que tenía el local), y empezó a enviar detectives privados que simplemente tenían que alquilar una película para certificar que se estaba alquilando sin pagar a la SGAE.

      Con esta maquinaria en marcha, se sentaron a negociar SGAE y asociaciones de videoclubes. La SGAE inicialmente pedía un valor cercano a 1€ por cada alquiler de cualquier película del videoclub. A lo que los videoclubes se negaron, tanto por la cantidad, como por que significaba que la SGAE podría revisar en cualquier momento todas las cuentas del videoclub,además de cambiar el sistema informático. Ante esta negativa la SGAE interpuso un par de querellas más contra sendos videoclubes "pequeños" (incapazes de defenderse, vamos).

      Aún así, las negociaciones duraron varios meses, entre querellas, alertas por detectives y por agentes de la SGAE que exigían a los videoclubes que visitaban, de malas maneras, que firmasen acuerdos al margen de lo que se estaba negociando en esos momentos. Las asociaciones de videoclubes en esos momentos enviaban continuamente circulares a todos sus afiliados recordandoles el teléfono y la dirección del abogado de la asociación, por que llegó a casos en que el agente de la SGAE convocó a la guardia civil para la clausura immediata del local si no se firmaba ese contrato "al margen" de lo que se estaba negociando con la asociación.

      Finalmente se llegó a un acuerdo bastante razonable, donde cada videoclub pagaba un "X" por superfície destinada al alquiler. Aún así se tuvo que cerrar las querellas que fallaron a favor de los videoclubes y los que firmaron los documentos al margen de la negociación se los tuvieron que comer con patatas (estos, no entraban en el nuevo acuerdo).

      Y a todos nos quedó claro cómo "negocia" la SGAE. Buscando la ventaja aunque sea ilegalmente, con amenazas. Vamos, lo que toda la vida uno ha asociado a la mafia siciliana para "proteger" un negocio.

      Recordar que, simplemente, si un videoclub compraba 40 películas de estreno, tenía que pagar la susodicha cantidad ( 40*60€ ) y pasados los dos primeros fines de semana del "boom" de la novedad (que ni aún así se daba abasto), tenía que deshacerse él de las copias vendiéndolas a precio de saldo, por que era imposible compensar tantas copias sólo con alquileres. Al principio, cuando la gente compraba películas aún podía salir a cuenta, pero al final eso se hizo insostenible (junto con los regalos en los periódicos, que directamente impedían la venta a más de 2€ de muchos títulos, ya sea por que hubieran salido, o por que la gente ya no consideraba que una película pudiese costar 10€) y empezaron a escasear las copias disponibles por novedad en el videoclub (se optó por bajar el número de copias disponibles), lo que generó más gente insatisfecha por no encontrar la película que quería, lo que hizo que la gente pirateara más, lo que llevó al pez que se muerde la cola y el hunidimiento de un sector.

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