Documentar procesos ¿Merece la pena?

Documentar procesos ¿Merece la pena?
3 comentarios
HOY SE HABLA DE

Esta semana aterricé en esta entrada de Estevo en la que explica cómo documentar un proceso. Se refiere Estevo a la práctica que, partiendo de un mapa general de procesos, está orientada a recopilar la documentación (entradas, salidas,...) y los datos de cada proceso que ejecutamos en nuestra empresa, con el fin de disponer de un catálogo de procesos y tener así una visión global de nuestra actividad.

A mi me parece una idea interesante, seguro que a más de uno nos gustaría disponer de una herramienta similar en nuestra empresa, pero conviene hacerse algunas preguntas antes de lanzar un proyecto como este en nuestra empresa. A mi el soporte que propone Estevo me gusta, creo que es muy interesante y comparto la mayoría de las ideas que expone, pero quiero ir un poco más allá.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que documentar todos los procesos que ejecutamos en nuestra empresa es un trabajo que requiere una gran dosis de recursos. No sólo el personal que haga este trabajo, sino el tiempo que le tiene que dedicar el resto a esta labor. Puede venir un equipo de consultores a prometernos el oro y el moro, pero si no somos conscientes de la cantidad de trabajo que nos va a suponer, nos podemos llevar una sorpresa muy desagradable.

En segundo lugar, es imprescindible determinar la profundidad del estudio que vamos a realizar. No es lo mismo hacerlo a alto nivel (poco detalle de los procesos, sin llegar a una descripción minuciosa), que un análisis de bajo nivel, que requiere un mayor esfuerzo, al describir todas las tareas que se ejecutan, entradas, salidas,... con precisión.

En tercer lugar, conviene establecer prioridades y dedicar más tiempo del estudio a aquellos procesos que aporten valor al cliente. Si nos centramos en procesos de soporte, es decir, aquellos que no aportan valor añadido al cliente, corremos el riesgo de perdernos por las ramas.

Una vez que hayamos valorado los puntos anteriores, conviene preguntarse sobre el retorno que voy a obtener de este trabajo ¿Realmente me va a servir para algo? ¿O simplemente voy a tener un manual la mar de bonito pero nada útil? ¿Lo voy a hacer yo o se lo voy a encargar a alguien? No se hace con el mismo “cariño” y hay mucho becario sin experiencia haciendo trabajos de este tipo, así que imaginaros la utilidad que tendrá al final este proyecto. Recomendable meter siempre a “alguien de dentro” en el equipo de trabajo, sin duda.

Otro punto a tener en cuenta es el de la actualización y el mantenimiento de este mapa de procesos detallado. Me encanta una frase que he oído numerosas veces y que dice que cuando acabas un proyecto de este tipo, tienes que volver a empezar porque los procesos ya han cambiado y no sirve el mapa detallado. Si el proyecto es muy extenso, si no se desarrolla con los recursos adecuados para ejecutarlo en un plazo razonable o si los procesos son muy cambiantes, estaremos todo el día documentando nuevos procesos o revisando los existentes.

El mapa de procesos es imprescindible mantenerlo actualizado, si no no vale de nada, y debe tener alcance corporativo, es decir, debe ser único, el mismo para todas las áreas. Si no se actualiza y cada departamento acaba usando el suyo, de poco habrá servido todo este trabajo.

No debemos confundir el mapa de procesos con el organigrama, son 2 cosas totalmente diferentes y que no tienen ninguna relación. El organigrama es una vision (vertical) jerárquica de la empresa, mientras que el mapa de procesos es una visión (horizontal) de los procesos que ejecutamos en nuestro negocio.

Como solución, además de las reflexiones anteriores, podemos considerar una estrategia de partida de identificación de un mapa de procesos a alto nivel, estudiando con poco detalle los procesos. A continuación, poco a poco, en función de las necesidades de la empresa, se irá ampliando el foco de esta herramienta, centrando los esfuerzos en los procesos más importantes, es decir, en los que aportan mayor valor añadido al cliente. Si nos paramos un momento a pensar, podemos ver que tiene bastante lógica el planteamiento de que los procesos están soportados en las aplicaciones que los soportan (el ERP, el CRM,...), ahí es donde encontraremos el proceso con el máximo nivel de detalle. Así que, cuando quieras saber cómo funciona, debes mirar el flujo de tareas que sigue el usuario en la aplicación.

No sé cómo lo veis, pero a mi me parece bastante acertado. Quizá no sea lo más bonito, ni lo que quede mejor en el documento de venta que presente una consultora, pero por lo menos, por mi experiencia sé que funciona ¿Os atrevéis a aplicarlo en vuestras empresas? ¿Cómo lo hacéis vosotros? ¿Os supone mucha burocracia gestionar vuestros mapas de procesos?

Enlace | Documentando un proceso

Temas
Comentarios cerrados
    • Los mapas de procesos tienen graves problemas dentro del mundo empresarial:

      1. Muchos de los empleados (y directivos) no saben interpretarlos en caso de duda y no quieren tienen tiempo para hacerlo.

      2. Los directivos no se rigen por estos mapas, rompen la cadena de procesos constantemente, lo que provoca incertidumbre sobre la corrección de su aplicación por parte del empleado, lo que termina devaluando su utilidad a favor del boca a boca.

      3. Estos mapas, en su gran mayoría, especifican la "sintaxis" de los procesos de la empresa, pero no su "morfología", lo que deriva en una información semi-completa; leyéndolo entendemos "qué" se hace pero no "por qué" se hace, lo que puede llevar a la directiva a tomar decisiones erroneas al eliminar/modificar/añadir procesos que pueden ser necesarios desde la perspectiva sintáctica, pero no sucediendo lo mismo desde la perspectiva morfológica. O lo que es lo mismo, sobre el plano del arquitecto todos los cálculos son exactos, hasta que el que pone un ladrillo encima de otro te explica el "por que" no lo son.

      4. Como ya se ha comentado antes, mantener o lograr su exactitud solo es posible en micro-pymes, y se da la paradoja de que en éstas no suele surgir la necesidad de realizar esta inversión.

      5. Los empleados suelen realizar constantemente variaciones en los procesos de forma autónoma, incluso a veces inconscientemente debido a causas externas que no obedecen directamente al proceso que ellos ejecutan ni al resultado de un proceso previo. Estas variaciones hay que saber detectarlas ya que pueden pasar desapercibidas a lo largo del tiempo e implantarse como una practica habitual sin que llegue a oidos de ningún encargado.

      6. No hay que olvidar que cada vez que surja una situación excepcional no recogida en el mapa de procesos hay que establecer un plan de contencion y recogerlo. Esto aumenta la complejidad del mapa hasta cotas insospechadas.

      En resumen, teóricamente una buena herramienta, que no se sabe llevar correctamente a la práctica y a la que no se le sabe dar el enfoque adecuado.

    • Antes de nada gracias por la mención, y enhorabuena por el post, creo que pones el acento en muchas cosas interesantes, y paso a darte mi opinión, punto por punto.

      El recurso eres tú. No sirve de nada que aterricen en nuestra empresa unos consultores a hacer esto por tí, supongo que está bien que nos orienten, pero el trabajo solo sirve si lo hace quien conoce la empresa, con participación de todos los responsables de los procesos. Para hacer la ficha de un proceso deberíamos contar con su propietario, los clientes del proceso, los proveedores y alguien ajeno que aporte neutralidad. Propongo reuniones, proceso a proceso, para hacer cada ficha.

      Primero lo primero. Yo empezaría por listar los procesos, y luego por priorizarlos por su mayor y menor importancia con dos criterios: los que más valor aporten al cliente, y lo que más ayuden a la empresa a lograr sus objetivos. Hecho esto, me contentaría con tener una ficha tamaño DIN A4 por cada proceso, o al menos, de los clave (los que aportan valor al cliente).

      ¨¿Para que sirve?. Es una herramienta básica de gestión, y sirve, para buscar la mejora continua (si mejoramos los procesos, mejora el conjunto), comprender la empresa, orientar a las personas al logro, establecer objetivos (si podemos poner indicadores a cada proceso, luego basta con establecer el valor deseado para tener un objetivo).

      Mapa de procesos 2.0 Respecto a mantenerlo actualizado, ¿Por qué no montar un mapa de procesos en una intranet en la que haciendo click sobre cada proceso podamos ver la ficha del mismo? (lo del procedimiento e instrucciones ya es para nota), y si el personal de la empresa pudiera editarlo a modo de wiki?

    • Esos "mapas de procesos" bien depurados eran la llave para hacer un buen ejercicio de programación e implantación de un sistema en mis estudios de ingeniería. Saber claramente identificar bucles, derivaciones, concentraciones y modular en sobre procesos te daba más de medio ejercicio resuelto, porque lo demás ya era "picar" código, asignar flags y alarmas, etc...

    Inicio
    ×

    Utilizamos cookies de terceros para generar estadísticas de audiencia y mostrar publicidad personalizada analizando tu navegación. Si sigues navegando estarás aceptando su uso. Más información